Aquí podéis disfrutar de los microrrelatos ganandores de la 2º edición del concurso África, un continente de sueños.
1º PREMIO
Título: PENSADOR INFORMÁTICO
Pseudónimo: A GAROTA
Autora: Soraya Geijo Uribe
La culpa fue de la rejilla del aire que un lunes de cada dos arrojaba la misma frase procedente del aula de informática de la Universidad de Valladolid: “Google es el mejor pensador de nuestros días, después están otros como los de terra o yahoo…” Así que el pensador del siglo quinto antes de Cristo anheló conocer a su colega actual. Solo tuvo que esperar a que el guardia de seguridad se quedara absorto mirando aquel aparato en el que unos cuantos hombres corrían tras una pelota sobre un rectángulo verde para poder dejar su sala y alcanzar el aula de informática. Tras merodear un rato, por fin vio a google en una pantalla como la del guardia de seguridad. En un acto instintivo tecleó “cultura nok” y para su asombro, la pantalla se llenó de teléfonos Nokia: grandes, de colores, cubiertos de oro y zafiros… Solo en la última página pudo ver otro pensador como él que le miraba perplejo. Sellaron los dos un pacto tácito, lucharían para volver a la primera página de su oponente google
2º PREMIO
Título: COMPAÑEROS DE VIAJE
Pseudónimo: MANGA
Autora: Pilar Añibarro Aguado
Saltó de la cruz y le dijo, vamos, vamos que nos vamos. Hartos del gélido invierno se subieron a la alta velocidad y les transportó al Mar Menor.
Por la mañana, recogida de conchas para una amiga parapléjica y una visita a la tienda de terracotas murcianas de gran colorido. En el mismo paseo marítimo, unos minutos dedicados a su amigo Pedro, el pescador.
Por la tarde, una puesta de sol que le recordaba a la gran bola de color rojizo similar a su Nigeria natal. Un minuto para enviar una postal a su amigo, enfermo mental para evitar su sentimiento de soledad y recordarle.
Al anochecer, una parada en el Museo Salcillo para saludar a sus amigos que estaban cenando.
Ya de vuelta a casa, una visita obligada a su madre, en la Iglesia de San Martin.
Se abrigaron, la capilla y la sala del Renacimiento del Palacio Santa Cruz volvieron a estar ocupadas .Amigo, compañero de viaje, como quieres que te llame?
A mí me llaman “la perla”, pues a mí me gusta que me llames “pensador de sueños”.
El próximo viaje sería a Madagascar, su continente, con bellas puestas de sol, pero esta vez se olvidarían del turismo e irían de cooperantes.
3º PREMIO
Título: EL PENSADOR, LA DUDA Y EL HAMBRE
Pseudónimo: GALEOTE
Autora: Miriam Tardón del Río
Josnok era el hombre más sabio del poblado. Mientras sus vecinos araban las tierras que circundaban sus casas, elaboraban las herramientas de uso común y causaban embarazos grávidos a sus mujeres, él, convertido en líder ideológico natural de aquella tierra, ocupaba el tiempo dando respuestas a cambio de su alimento.
A veces era requerido para calcular la magnitud de agua que caería del cielo. Josnok acariciaba su barbilla y cavilaba. Rememoraba los años anteriores; comparaba el clima con el de entonces; medía la velocidad del viento con unas varillas que hincaba en el suelo y a las que había unido unas hebras de pelo de animal trenzadas; hurgaba en la tierra y leía en ella la sequedad y el ahogo, su necesidad de agua o su abundancia. Y emitía un veredicto. Y siempre acertaba.
Asimismo, iban a buscarle las mujeres, sofocadas porque un parto difícil superaba sus habilidades. Y Josnok se levantaba del suelo, donde se sentaba con una rodilla elevada y uno de los brazos descansando en ella; el otro, caído junto a su cuerpo; acompañaba a las hembras y las guiaba con sus indicaciones. Antes de ver la cabecita horadar el cuerpo de su madre, él ya desvelaba el sexo del infante: “Se les nota en la bravura, en su manera de llegar al mundo”, decía cuando le preguntaban acerca de este conocimiento. Y siempre acertaba.
Por ello, cuando sobrevino la vil hambruna, llegaron todos los habitantes para hacer una asamblea en su puerta y averiguar el alcance de la desgracia.
Josnok se acarició la barbilla mientras las mujeres lloraban abrazadas a sus famélicos niños. Permaneció sentado durante muchos días sin necesitar ni del agua ni de los nutrientes que se antojaban ahora tan escasos. Meditando sin notar las dentelladas de la arena masacrando su boca; sin sentir el acceso del barro caminando lento por sus entrañas; muriéndose, como el resto del poblado, abrazando el hambre. Y así lo encontraron, mucho tiempo después, el cerebro desvanecido en una maraña de silicatos de aluminio, sentado e inerte, con la mirada extraviada del que continúa pensando en la salvación.
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Buenos días y feliz lunes ¿Cuando publicareis los relatos ganadores? Me encantaría leerlos
Buenos días. Coincido plenamente con el deseo de Nuria. A mi también me encantaría leer los relatos ganadores. Gracias.
Hoy lunes por la mañana publicaremos los relatos ganadores, permaneced atentas! Gracias por vuestro interés
Gracias, he disfrutado mucho de su lectura. Tres estupendos relatos. ¡Enhorabuena!
¡Felicidades a las ganadoras! Un placer leeros
Enhora buena compi. He leido tu. micro relato y me ha. encantado. Eres una futura gran escritora y con mucho exito.Sigue escribiendo asi de bien y cosecharas muchos exitos.Un besote……….!!!!!!!!.
Muchas gracias compi!!!